El sofá de tela se usa a diario para descansar, trabajar, ver la televisión e incluso comer, por lo que acumula polvo, grasa, restos biológicos y olores mucho más rápido de lo que parece. Al ser un material poroso, la suciedad penetra en las fibras y puede manchar, oler mal y acortar la vida útil del tapizado si no se limpia correctamente.
En esta guía encontrará métodos claros y seguros de cómo limpiar la tapicería de su sofá de tela sin dañarla: cómo interpretar la etiqueta del fabricante, cómo eliminar diferentes tipos de manchas, cómo desodorizar el tejido y qué hábitos de mantenimiento aplicar para evitar limpiezas agresivas o prematuras.
Antes de empezar: identifique el tipo de tejido y lea la etiqueta del fabricante
Antes de aplicar cualquier producto o técnica, es esencial saber qué tipo de tela tiene su sofá y qué instrucciones da la etiqueta de cuidado. Los códigos de limpieza indican si puede usar agua, disolventes o solo limpieza profesional, y son la base de cualquier decisión posterior.
¿Dónde se encuentra la etiqueta?
Por lo general, la etiqueta está situada en:
- la parte inferior del sofá;
- la zona trasera del respaldo;
- la cara interna o inferior de los cojines de asiento.
Suele incluir símbolos internacionales y letras que indican el método de limpieza adecuado.
Principales códigos y su significado:
- W (Water): admite limpieza con agua y detergentes de base acuosa;
- S (Solvent): solo admite productos sin base acuosa, como disolventes de limpieza en seco;
- WS (Water/Solvent): permite ambos tipos de productos, siempre con pruebas previas y moderación;
- X: no admite líquidos; solo aspirado o limpieza profesional en seco.
Además del código, pueden aparecer advertencias como “no mojar”, “lavar en seco” o “no frotar”. Estas indicaciones se basan en pruebas del fabricante y es importante respetarlas para no dañar el tejido.
¿Qué hacer si no encuentra la etiqueta?
Si la etiqueta está perdida o ilegible, conviene hacer una prueba de compatibilidad en una zona poco visible. Para reducir riesgos, siga estos pasos:
- elija un área discreta (parte posterior del respaldo o base de un cojín);
- aplique una pequeña cantidad del producto que desea usar (agua, jabón neutro, vinagre, etc.);
- deje secar al menos 12 horas;
- observe si hay cambios de color, rasgos, rigidez o transferencia de tinte al paño.
Solo si no note ninguna alteración es recomendable continuar con el método elegido. De este modo minimiza la probabilidad de decoloraciones, marcas o endurecimiento del tejido.
Una vez verificada la compatibilidad del tejido, el siguiente paso es preparar el sofá mediante una limpieza superficial.
Limpieza superficial: quitar polvo, pelos y residuos visibles

Antes de tratar manchas o aplicar cualquier solución líquida, es importante eliminar polvo, pelos y restos sólidos. Así evita que se mezclen con los productos de limpieza y formen barro o círculos difíciles de quitar.
Herramientas necesarias
Para una limpieza superficial eficaz, resulta útil disponer de:
- aspiradora con boquilla especial para tapicerías y, si es posible, cepillo suave;
- rodillo adhesivo atrapador de pelusas, especialmente útil para pelos de mascota;
- cepillo de cerdas suaves o cepillo de dientes viejo para costuras y rincones;
- linterna pequeña para revisar zonas oscuras y pliegues.
Estas herramientas permiten llegar a las zonas más profundas sin dañar el tejido.
Pasos para un aspirado eficaz
Para que el aspirado sea realmente útil y no se limite a la superficie, siga esta secuencia:
- desocupe el sofá por completo: retire mantas, cojines decorativos y objetos sueltos;
- aspire los respaldos, brazos y asientos con movimientos lentos y controlados;
- si los cojines son desmontables, retírelos y aspire la base, bordes y laterales;
- revise costuras, hendiduras y pliegues, donde se acumulan migas, polvo y pelos;
- pase el rodillo atrapador de pelusas en zonas con pelo fino que la aspiradora no haya retirado.
Si su sofá acumula mucho pelo de animal, puede humedecer ligeramente un guante de goma y pasarlo sobre la superficie para atraer los pelos de forma estática.
Después de este paso, el sofá está preparado para tratar manchas localizadas sin arrastrar suciedad superficial.
Eliminación de manchas: soluciones específicas según el tipo de sustancia

Las manchas son el motivo más frecuente para limpiar un sofá, pero también el punto donde más errores se cometen. Frotar con fuerza o aplicar productos inadecuados puede fijar la mancha, crear círculos o dañar el tejido. A continuación se describen métodos específicos para cada tipo de mancha, aplicables solo a telas con código W o WS (compatibles con limpieza húmeda).
Manchas líquidas: café, té, vino, zumos
Estos líquidos contienen taninos y pigmentos que se fijan fácilmente si se dejan secar sin tratamiento. Para reducir el riesgo de marca permanente conviene actuar rápido:
- absorba el líquido de inmediato con papel absorbente blanco, presionando sin frotar;
- prepare una solución con una taza de agua tibia, una cucharadita de vinagre blanco y unas gotas de jabón neutro;
- aplique la mezcla con un paño blanco limpio, realizando movimientos suaves desde el borde hacia el centro de la mancha;
- aclare con otro paño humedecido sólo con agua;
- deje secar al aire, evitando fuentes de calor directo.
En manchas de vino tinto, evite el agua muy caliente, ya que puede fijar el pigmento y hacerlas más difícil de eliminar.
Manchas grasas: aceites, mantequilla, comida, cremas
Las grasas no se disuelven en agua, por lo que conviene un tratamiento inicial en seco:
- cubra la mancha con maicena, bicarbonato o talco y deje actuar unos 30 minutos;
- quite el polvo con un cepillo suave o aspiradora;
- aplique una mezcla de agua templada y unas gotas de detergente lavavajillas;
- aclare con un paño limpio ligeramente humedecido y deje secar.
No utilice jabones de manos, champús u otros productos con acondicionadores: pueden dejar residuos pegajosos que atraigan más suciedad.
Manchas proteicas: sangre, leche, huevo, vómito
Las manchas proteicas reaccionan mal al calor, que puede coagular la proteína y fijarla a la fibra. Para tratarlas de forma segura:
- elimine el exceso con papel o con una cuchara, sin frotar;
- aplique una mezcla de agua fría y jabón neutro;
- pase un paño con movimientos suaves, sin empapar el tejido;
- aclare con otro paño humedecido y seque bien con toallas limpias.
Evite el agua caliente y los productos con amoníaco, ya que pueden fijar aún más la mancha y alterar el color.
Manchas de tinta, rotulador o maquillaje
Este tipo de manchas contiene pigmentos artificiales o aceites que necesitan abordajes más específicos:
Para manchas de tinta:
- aplique alcohol isopropílico al 70 % con un bastoncillo, sobre una zona pequeña;
- presione suavemente sobre la mancha sin frotar, cambiando de bastoncillo para no extender el pigmento;
- seque con un paño blanco limpio y repita si es necesario.
Para maquillaje graso:
- use un poco de desmaquillante sin aceite sobre un paño blanco;
- aplique con suavidad sobre la zona manchada;
- quite el producto con un paño ligeramente humedecido y deje secar al aire.
Evite productos abrasivos como lejía, quitaesmalte o limpiadores multiusos: pueden decolorar la tela y dañar las fibras.
Limpieza profunda del sofá completo: métodos caseros y productos comerciales
Cuando el sofá presenta un aspecto apagado, olor persistente o manchas dispersas, es recomendable una limpieza general de toda la superficie, no solo de puntos concretos. Puede hacerlo con una solución casera suave o con productos comerciales específicos para tapicería.
Limpieza casera con vinagre y bicarbonato
Este método es adecuado para sofás con códigos W o WS y sin manchas de tinta o grasa muy recientes. Para aplicarlo con seguridad, siga estos pasos:
Ingredientes:
- 1 litro de agua tibia;
- 1 taza de vinagre blanco;
- 2 cucharadas de jabón líquido neutro;
- bicarbonato de sodio en polvo.
Instrucciones:
- mezcle el agua, el vinagre y el jabón líquido en un pulverizador;
- rocíe ligeramente la superficie del sofá, evitando empapar el tejido;
- pase una esponja suave o un paño de microfibra con movimientos suaves;
- espolvoree bicarbonato de sodio sobre la superficie ligeramente húmeda;
- deje actuar al menos 1 hora para que absorba olores y restos de humedad;
- aspire cuidadosamente el bicarbonato seco;
- deje secar con buena ventilación.
Este método limpia, desinfecta y desodoriza al mismo tiempo, sin recurrir a productos agresivos ni dejar residuos fuertes en el tejido.
Uso de productos comerciales para tapicería
Si prefiere una opción más rápida o su sofá es de un tejido delicado, puede recurrir a espumas, sprays o limpiadores específicos para tapicería. Antes de elegir y aplicar un producto, conviene comprobar:
- que indique claramente “diseñado para tapicería” o “limpiador de tapicerías”;
- que no contenga cloro ni amoníaco;
- que tenga baja concentración de fragancias para evitar olores intensos;
- que se pueda aclarar o eliminar fácilmente según las instrucciones.
Es fundamental probar siempre en un área poco visible antes de usarlo en toda la superficie. Algunos limpiadores pueden generar círculos, cambios de brillo o rigidez si se secan sin aclarado adecuado.
Eliminación de olores persistentes sin dañar el tejido

Los olores atrapados en la tapicería - como humo, orina de mascota, comida o sudor - pueden alterar la sensación de limpieza aunque el sofá se vea aparentemente limpio. Para neutralizarlos sin productos agresivos, puede recurrir a métodos sencillos.
Bicarbonato en seco
El bicarbonato es uno de los desodorizantes domésticos más utilizados y seguros para textiles:
- espolvoree una capa fina de bicarbonato sobre todo el sofá;
- deje actuar entre 8 y 12 horas (por ejemplo, durante la noche);
- aspire el bicarbonato con una boquilla adecuada.
El bicarbonato ayuda a absorber olores orgánicos y humedad residual sin afectar color ni textura cuando se retira correctamente.
Carbón activado o sílice
El carbón activado y la sílice en formato de bolsitas o recipientes abiertos pueden ayudar a neutralizar olores ambientales cerca del sofá:
- coloque recipientes abiertos cerca del mueble o bolsitas desodorizantes en los laterales;
- deje actuar durante varios días;
- reutilice el contenido según el fabricante lo haya indicado.
Estos materiales no entran en contacto directo con el tejido, pero contribuyen a mejorar el ambiente de la estancia.
Bolsas desodorizantes textiles (sin perfume)
Existen bolsas desodorizantes rellenas de bicarbonato, sílice o minerales naturales. Pueden ser útiles si se renuevan con regularidad y se combinan con ventilación diaria.
Evite ambientadores en aerosol aplicados directamente sobre el sofá: suelen enmascarar el olor en lugar de eliminarlo y algunos perfumes pueden fijarse en el tejido.
Zonas difíciles y olvidadas: una limpieza completa no es sólo superficial

Al limpiar un sofá, es habitual concentrarse en la superficie visible y olvidar zonas que acumulan suciedad “invisible”, como polvo fino, pelos o restos de comida. Para una higiene real conviene revisar:
- costuras profundas, donde se acumulan polvo y migas;
- pliegues tras los cojines y huecos entre respaldo y asiento;
- parte trasera del respaldo, al no estar siempre a la vista;
- estructura bajo el sofá, donde se deposita polvo y a veces humedad.
Use cepillos suaves, boquillas estrechas de aspiradora y, si lo necesita, una linterna pequeña para inspeccionar estas áreas. No limpie solo lo que ve: la salud del tejido también depende de lo que queda escondido.
Mantenimiento preventivo: cómo evitar limpiezas intensivas frecuentes

La mayor parte de la suciedad que se acumula en un sofá no llega a ser un gran manchón visible, sino una mezcla de polvo, grasa corporal, humedad y pequeñas partículas que se depositan día a día. El mantenimiento preventivo consiste en pequeños hábitos regulares que impiden que esa suciedad se incruste y exija limpiezas agresivas.
Hábitos concretos que forman un buen mantenimiento
Para alargar la vida útil del tejido y espaciar las limpiezas profundas, puede incorporar rutinas como estas:
- aspirar el sofá semanalmente, incluyendo pliegues y costuras, aunque no se vea polvo;
- limpiar cualquier mancha en cuanto se produce, antes de que se seque;
- usar fundas lavables o mantas en zonas de uso intensivo (por ejemplo, donde se sienta siempre la misma persona o donde descansan las mascotas);
- evitar, en la medida de lo posible, comer o beber sobre el sofá para reducir migas, salpicaduras y grasas;
- ventilar la habitación todos los días durante unos minutos para renovar el aire y evitar olores y humedad.
El mantenimiento preventivo no requiere productos especiales ni grandes inversiones de tiempo, pero tiene un impacto muy alto: cuanto más constante sea el cuidado diario, menos limpiezas intensivas necesitará el sofá y menos riesgo habrá de dañar el tejido.
Errores comunes que debe evitar
Muchas personas intentan cuidar sus sofás con la mejor intención, pero algunos métodos instintivos pueden causar más daño que beneficio, sobre todo si no se tiene en cuenta el tipo de tejido y su código de limpieza. A continuación se recogen los errores más habituales y cómo evitarlos.
Frotar con fuerza una mancha
Por qué no debe hacerlo:
Frotar con intensidad suele extender la mancha, hundir el pigmento en las fibras y desgastar la superficie, creando zonas ásperas o decoloradas.
Qué hacer en su lugar:
Presione suavemente con un paño limpio y ligeramente húmedo, trabajando desde el borde hacia el centro, sin empapar el tejido.
Usar productos multiusos o de cocina
Por qué no debe hacerlo:
Muchos limpiadores multiusos para encimeras o suelos contienen lejía, alcoholes, fragancias intensas o detergentes muy alcalinos. Estos componentes pueden reaccionar con los tintes, dañar la fibra o dejar residuos pegajosos.
Qué hacer en su lugar:
Utilice solo limpiadores formulados para tapicería o soluciones caseras suaves (agua, jabón neutro, vinagre) y siempre tras comprobar que el tejido los admite.
Aplicar vapor sin conocer el tejido
Por qué no debe hacerlo:
El vapor puede deformar, encoger o decolorar ciertos tejidos, y si la humedad penetra en el relleno puede favorecer la aparición de moho y malos olores.
Qué hacer en su lugar:
Use vapor únicamente si la etiqueta lo permite y el equipo está diseñado para tapicerías. Aplíquelo con moderación, a baja presión y a cierta distancia.
Mojar en exceso el sofá
Por qué no debe hacerlo:
Empapar el tejido hace que el agua llegue al relleno interior, lo que puede causar deformaciones, olor a humedad y secados muy prolongados.
Qué hacer en su lugar:
Trabaje siempre con paños ligeramente humedecidos, limpiando por zonas pequeñas y dejando que cada área se seque antes de continuar.
No enjuagar bien los productos usados
Por qué no debe hacerlo:
Incluso los productos suaves pueden dejar residuos si no se retiran bien. Esos restos pueden atraer más suciedad y hacer que el sofá parezca sucio poco tiempo después de limpiarlo.
Qué hacer en su lugar:
Después de usar cualquier solución, pase un paño humedecido solo con agua para retirar restos. Repita si es necesario y deje secar por completo.
Limpiar un sofá no es cuestión de fuerza ni de improvisación, sino de paciencia, información y respeto por el material. Evitar estos errores protege tanto la estética como la estructura del mueble.
Conclusiones clave
A continuación se resumen los puntos más importantes de la guía, para que pueda consultarlos de un vistazo:
- conocer el tipo de tejido y el código de limpieza es esencial antes de aplicar cualquier método;
- la limpieza superficial mediante aspirado regular es un paso obligatorio y reduce la suciedad que se incrusta;
- cada tipo de mancha (líquida, grasa, proteica o pigmentada) requiere un tratamiento específico para no empeorarla;
- la limpieza profunda no implica empapar el tejido: la clave está en aplicar poca agua y secar bien;
- los olores pueden eliminarse con bicarbonato, ventilación y absorbentes sin recurrir a perfumes fuertes;
- las zonas olvidadas (costuras, pliegues, parte trasera y parte inferior) también acumulan suciedad y deben incluirse en la rutina de limpieza;
- el mantenimiento preventivo semanal alarga la vida útil del sofá y reduce la necesidad de limpiezas intensivas;
- algunos errores frecuentes, como frotar con fuerza, usar productos agresivos o no aclarar bien, pueden fijar la suciedad o dañar el tejido;
- no todos los sofás admiten los mismos métodos: los modelos con etiqueta “X” requieren aspirado y, en su caso, limpieza profesional;
- una tapicería limpia mejora la estética del salón, la higiene del hogar y el confort de quienes lo habitan.
Preguntas frecuentes
-
¿Puedo usar una vaporeta doméstica?
Solo en tejidos compatibles con el uso de vapor y cuando la etiqueta no lo desaconseje. Evite usar vapor en terciopelo, lana, seda o tejidos delicados sin instrucciones claras. Siempre conviene probar primero en una zona poco visible.
-
¿Con qué frecuencia debo limpiar profundamente el sofá?
Depende del uso, pero como referencia general:
- en hogares sin niños ni mascotas, una limpieza profunda cada 6-12 meses suele ser suficiente;
- en hogares con uso intensivo, mascotas o niños pequeños, conviene una limpieza profunda cada 3-6 meses;
- las manchas y olores puntuales deben tratarse de inmediato, sin esperar a la limpieza general.
-
¿Qué hago si el sofá tiene etiqueta “X”?
En tejidos con código “X” no debe usar agua ni disolventes. Lo recomendable es:
- aspirar el sofá con regularidad;
- utilizar únicamente cepillos suaves en seco;
- recurrir a un servicio profesional de limpieza en seco para manchas complicadas.
-
¿Las fundas lavables se pueden planchar?
Sólo si el tejido y la etiqueta lo permiten. En general, es mejor usar temperatura baja y evitar el vapor directo para no deformar la tela ni encogerla.
-
¿Es buena idea usar un spray antiácaros?
Puede ser útil si está formulado para textiles y se utiliza siguiendo las instrucciones del fabricante. Aplique el producto con el sofá vacío y ventile bien la estancia antes de volver a usarlo, especialmente si hay personas alérgicas en casa.
Limpiar correctamente un sofá de tela no requiere productos costosos ni herramienta profesional, pero sí información clara, prudencia y constancia. Identificar el tipo de tejido, respetar la etiqueta de limpieza, actuar con rapidez ante las manchas y mantener una rutina de cuidado ligero marcará la diferencia entre una tapicería deteriorada y un sofá que se mantiene cómodo, higiénico y agradable durante muchos años.
Fuentes
- The Spruce. We Asked a Cleaning Pro for His Go-To Method to Clean a Couch – And It’s So Easy. https://www.thespruce.com/cleaning-pro-go-to-couch-cleaning-method-11850895
- Pro Housekeepers. How To Clean a Fabric Couch and Sofa. https://prohousekeepers.com/blog/how-to-clean-fabric-couches-and-sofas/
- Carpet Clean Expert. Upholstery Fabric Cleaning Codes Explained: W, S, W/S, X. https://carpetcleanexpert.com/upholstery-fabric-cleaning-codes-explained/
- Family Handyman. Clean Upholstery With Baking Soda. https://www.familyhandyman.com/article/clean-upholstery-with-baking-soda/
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